
La melatonina es una hormona que tu propio cuerpo produce al caer la noche. Su función principal es enviar una señal circadiana: le avisa al organismo que ya es de noche y que se acerca la hora de dormir. Por eso conviene pensarla como un regulador del reloj interno y no como una pastilla sedante que te "noquea".
Un punto clave: menos es más. Las dosis habituales van de 0.5 mg a 5 mg, y subir la cantidad no significa dormir más ni mejor. Muchas personas responden bien con dosis bajas, así que empezar por lo mínimo suele ser lo más sensato.
El timing también importa. En general se toma 30 a 60 minutos antes de la hora deseada de acostarte, para acompañar la señal natural del cuerpo.
Sobre el formato: la liberación inmediata actúa rápido y ayuda a conciliar el sueño, mientras que la liberación prolongada libera la melatonina de forma gradual y suele elegirse cuando el reto son los despertares nocturnos.
Un dato que tranquiliza a muchos clientes: la melatonina no se asocia con dependencia física como otros productos para dormir.
Si no sabes cuál elegir, escríbenos por WhatsApp y con gusto te orientamos según tu objetivo.
No funciona así. La melatonina actúa como una señal que le indica al cuerpo que es de noche, no como un sedante que te apaga de golpe. Contribuye a preparar al organismo para el descanso, pero su efecto es más suave y gradual que el de un somnífero.
Con la melatonina, menos suele ser más. Las dosis típicas van de 0.5 mg a 5 mg, y una cantidad más alta no significa dormir más ni mejor. Lo prudente es empezar por la dosis baja y, si tienes alguna condición de salud o tomas otros medicamentos, consultar primero con tu médico.
Depende de tu objetivo. La de liberación inmediata actúa rápido y se asocia con ayudar a conciliar el sueño al inicio de la noche. La de liberación prolongada suelta la melatonina poco a poco y suele preferirse cuando el reto son los despertares durante la madrugada. Si tienes dudas, escríbenos y te orientamos.
La melatonina no se asocia con dependencia física como otros productos para dormir. Aun así, es un apoyo para el descanso y no un sustituto de buenos hábitos de sueño. Si el problema para dormir persiste, lo recomendable es conversarlo con un profesional de salud.
Aviso: Estos productos no están destinados a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad. La información de esta página es educativa y no sustituye el consejo de un profesional de la salud.